jueves, 18 de mayo de 2017

LA DEL TERRENO - JULIA CASADO

  Una mente inquieta, una mente creativa, una joven soñadora que no le importa embarcarse en un mundo de hombres, en un mundo difícil, para seguir un sueño, su sueño, así es Julia Casado.

     Esta joven ingeniera técnica agrícola compaginó sus estudios académicos con sus estudios de Música, y fue en Alemania, donde tuvo su primera incursión en el mundo del vino, después fue Cuba, a Argentina, varias experiencias en España, la más significativa en la Bodega de Vega Sicilia, gracias a un premio de fin de carrera de sus estudios de Enología cursados en Orihuela, etc...
 
     Todas estas experiencias han formado su carácter y han forjado su sueño, el de ser una pequeña productora vitivinícola y transmitir con el vino de la misma forma que lo hacía con su violonchelo.

     Así en 2015 hace su primer vino (variedad Monastrel), en la región de Murcia, tras comprar las barricas, y comprando uva a una parcela que le dejaron tratar como si fueran de su propiedad ... Fruto de este esfuerzo nace su primer vino "La del Terreno"  Es el que actualmente se comercializa. En la foto vemos a Julia limpiando las DAMAJUANAS* que adquirió en el propio pueblo.
 
     Al año siguiente, se traslada a Bullas en la Sierra se Lavia, a una zona más alta, con más lluvia, donde las viñas están en el monte y donde la configuración geográfica delimita mucho las parcelas.

     Tras muchas preguntas a los lugareños, en la plaza, en el Bar, en las propias viñas, … fue seleccionando diferentes parcelas, y fruto de esas indagaciones fue a dar con un proyecto de alojamientos bio-sostenibles que le permitieron instalar una bodega modular en la misma viña. Actualmente su producción es de tan solo 3.000 botellas, aunque la bodega está dimensionda para tener una producción de 7.000 botellas en el futuro. 
 
     Esta nueva ubicación y sobre todo la elección de varias parcelas para aumentar la producción que tiene controlada, ha permitido a Julia elaborar 3 vinos:

Uno Básico “ La del Terreno” Que toma su nombre de cómo llaman los paisanos a la variedad Monastrel de la zona.

Otro de Gama superior. También de uva Monastrel , aunque ésta es variedad muy tardía y muy rara , suelo arcilloso y metida en el monte (la cañada del jinete)

Un Blanco (en fase experimental I+D). De cultivos a más de 1000 metros. El resto de las Viñas y la bodega están en torno a los 860 mts donde la Amplitud térmica (diferencia entre la máxima del día y la mínima de la noche) permiten regular de manera natural la temperatura de las fermentaciones.

   Eso si, tendremos que esperar un tiempo a que estos vinos estén listos para su consumo.
 
Como nos contaba Julia, “El vino es cultura líquida ... otra manera más de arte y de expresión y sirve para lo mismo que la música ... para compartir y para transmitir historias, sobre un territorio, un clima, una zona, una variedad concreta.

La elaboración del vino es como la interpretación de una pieza musical, personal, llena de sentimiento, y que seas capaz de transmitir.”
 
FOTOS DE JULIA - LA DEL TERRENO
 FOTOS DE LA BODEGA
 

Damajuana Recipiente para líquidos. Una damajuana o garrafa es un recipiente para líquidos. Es de vidrio, barro o loza,[1] de forma esférica y suele tener una cobertura de mimbre (actualmente el plástico está más generalizado), cuya función no es solamente de protección de dicho envase, sino también de dar estabilidad a su base, y facilitar su manipulación al incorporar asas. La capacidad de una damajuana puede variar de 5 a 40 litros.
La palabra damajuana proviene probablemente del francés dame-jeanne, y haría referencia a la anécdota que cuenta cómo la reina Juana I de Nápoles, después de refugiarse de una tormenta en el taller de un maestro vidriero, se interesó por la fabricación de botellas. En ese lugar la reina habría intentado hacer su propia botella, y, soplando con gran fuerza, consiguió una de diez litros de capacidad, muy por encima del tamaño considerado como normal. A esta botella, y a las otras de su tipo que se fabricaron posteriormente, se les dio el nombre de «dame-jeanne» o damajuana.
 
Y si os animáis a visitar los viñedos de Julia,
no dejéis de daros un bañito en el Salto del Usero ...
¿no me digáis que no apetece?